Es impresionante el número de cosas que me pueden pasar en 48 horas… Pero lo más impresionante es el darte cuenta que no todo lo puedes controlar y tener en tus manos. Cuando ésto último pasa, pierdes el control, pierdes sentido de orientación y finalmente, pierdes la cabeza, cuando deberías de tenerla más puesta que un calcetín.
Si Jairo, tienes que ser más diestro en cuestión a manejar las situaciones inmanejables, y tienes que aprender a mantener el control de las situaciones que están fuera de control.
He aquí a la rutina esperando su última función, antes de ser despachada para no aparecer en un largo tiempo…































