El pasado domingo terminó lo que fue la clásica fotografía con el Santa Claus en Plaza Mundo Divertido, y adivinen quién fué el fotógrafo…
Nunca había hecho algo parecido hablando en términos de foto (y pensándolo bien, ¡en ningún otro término!) y vaya que me dejó una satisfacción increíble. Abrió de manera definitiva mis horizontes en la fotografía: conocí gente, aprendí a tomar mejores fotos, me curtí como vendedor, aprendí a utilizar con exactitud la guillotina, armar paquetes fotográficos en Photoshop y mucho más importante… Reafirmé que la fotografía DEFINITIVAMENTE es lo mío.
No importando los factores externos que melodeaban las, en ese momento, actuales situaciones de mi vida personal, sin trabajo alguno podía sonreír y animar a esos chamaquitos a que se tomaran la foto con Santa.
Invaluables los momentos en que, después de veintemil faramallas para poder hacer que ese niño o niña volteara a la cámara (desde platicar con el niño, preguntarle su nombre, que le gusta hacer, etc., hasta arrancar esferas del árbol navideño que estaba de muestra y correr a la cámara antes de que empezara a llorar), ver el resultado y esa cara de satisfacción del padre o madre al ver a su tesorito retratado con Papá Noel.
Les comparto las 5 fotografías que más me gustaron de todas las que tomé. Feliz Navidad (atrasada, je) y feliz 2009. Espero que el siguiente año depare lo mejor para todos nosotros. Mis mejores deseos.




