La Introducción
Hace un par de meses que tengo esta serie de retratos que han llegado a ser de los que más me han gustado y quiero compartir todos. No se por qué, pero últimamente mi inclinación por fotografiar gente, situaciones cotidianas y contar lo que hay detrás de la foto ha sido cada vez más latente. Me gusta el por qué, el saber qué hay detrás de la señora vendiendo gorditas de nata en el centro, del camionero o taxista que recorre todos los días la misma ruta, o del tipo que vende periódicos en la línea o el limpia-vidrios; todos ellos, su historia es la que me interesa, y a esto en parte debo a mi amigo Marco Tulio que, de alguna manera, ha despertado ese interés en contar historias.
El observar los problemas sociales que atraviesa (como punto de partida) nuestra ciudad, el estar estudiando la maestría y mi ímpetu por cambiar las cosas ha despertado inquietudes para convertirme en un agente de cambio. Creo firmemente que la fotografía puede ser también un instrumento para llevar a cabo la materialización de ésta y más ideas por hacer de Tijuana un lugar mejor.
Los Agradecimientos
Quiero agradecer a mi amigo-colega-compadre Marco Tulio Castro por la oportunidad de fotografiar a este peculiar personaje, “La Maguana” y por la información recabada acerca del tema. Antecedo que, lo que van a leer, en realidad es un bosquejo comparado con lo que Marco les puede contar. =)
La Historia
Maria Luisa Castro Valenzuela, de 54 años de edad (según registros del albergue Las Memorias) es una indigente que deambula por las calles de Tijuana, particularmente por la Zona Centro de la ciudad y en sobradas ocasiones, por la Zona Norte. Muchos afirman que en su tiempo, fue prostituta (y de las más solicitadas dados sus dotes de belleza, según se afirma) y que se “aventó” al vicio; otros afirman que solamente era una bailarina que se enamoró de un lugarteniente de la zona y que fué rechazada, cayendo en la drogadicción para aliviar las penas del desamor… Hay muchas historias que circundan este personaje, que a mi opinión, es uno de los más representativos de la ciudad y que encarna todos los vicios de Tijuana: todo en una sola persona, La Maguana.
Cuando es sometida por las autoridades locales, no es bienvenida en las estancias gubernamentales, ya que Maria Luisa es VIH positiva. El albergue particular “Las Memorias” es el único en el estado que trata personas con éste tipo de enfermedad, ya que el resto de las paraestatales con éste giro, “responsables” de tratar este problema social, acomodan miles de pretextos para negar apoyo, por consiguiente, el indigente vuelve a la calle reincidiendo en el vicio y el desorden.
Durante la entrevista, en uno de esos momentos en que el encargado del albergue volteó para otro lado, La Maguana le cuchichea al oído a mi amigo: “Oye, si vas ‘pal Centro… ¿saca un raite no?“.
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