Me di a la tarea de abordar el camión desde muy temprano, y descubrí que la luz de la mañana es como ninguna otra… Simplemente mágica. Aquí, unas fotos de un sábado por la mañana, desde saliendo la cuadra de mi casa hasta el pasto por fuera del Palacio Municipal. Gratificante el viajesito.
Mucho-muy-bien